Publicación de distribución gratuita del barrio de Balvanera y San Cristóbal
ESCRIBIENDO DESDE LA REALIDAD DE BALVANERA Y SAN CRISTÓBAL
Frente al corte de luz que dejó Balvanera y San cristóbal a oscuras, los vecinos decidieron organizarse y luchar por lo que les corresponde.
Propuesta para gestión pública de la línea H
Ciudadanos y vecinos de la ciudad de Buenos Aires, junto con organizaciones sociales de trabajadores, estudiantes y parroquiales, han logrado, con no poco esfuerzo, una gran conquista: extender el recorrido del nuevo subte H. Así, la nueva línea, proyectada en un principio desde Once hacia el norte de la ciudad, finalmente se terminó ampliando. Ahora, su recorrido será desde Pompeya hasta Retiro. Atravesará la ciudad de sur a norte y tendrá combinación con las otras cinco líneas subterráneas.
Esto se logró gracias a la movilización barrial en la zona sur, encabezada por vecinos de Once, que forzó una audiencia con el entonces jefe de gobierno Fernando de la Rùa. En la misma, se acordó la reformulación del recorrido y que se efectivice su construcción desde Plaza Once a Pompeya.
El subte H hoy
Con el dinero de los vecinos de la ciudad, el gobierno porteño ya construyó buena parte de la nueva línea: el túnel completo y la estaciones Inclan, Humberto I, Venezuela y Once. En la actualidad trabajadores y vecinos se están movilizando para impedir que esta línea sea puesta en funcionamiento para beneficio de una concesión privada.
Los vecinos plantearon su interés en que el subte no caiga en manos de empresas predadoras, tal el caso del conocido Grupo Roggio (que dirige actualmente las otras cinco líneas). Pidieron que la empresa sea dirigida por representantes de los trabajadores, usuarios y vecinos. En el planteo se valora al subte como bien de uso publico, que cubre las necesidades de la población y, por lo tanto, debería ser administrado por la comunidad. Para esto, los vecinos cuentan con la experiencia de las empresas recuperadas que hoy son dirigidas por sus propios trabajadores; son solventes y funcionan dando trabajo y produciendo.
A través de QUE LO PARIO! los vecinos invitan a todos los que deseen participar del proyecto a escribir a: porunsubtehpublico@gmail.com. Todos unidos por un subte de todos!
La plaza Velazco Ibarra, ubicada en Jujuy y México es uno de los pocos espacios verdes del barrio de Balvanera. Para todos aquellos que solemos frecuentarla, no es noticia que el estado de la misma se encuentre lejos de ser el ideal: bicicleteros interrumpiendo claramente el paso, la canchita de fútbol, pozos para plantar árboles sin tapar y un arenero en el patio de juegos que se inunda cada vez que llueve siendo el blanco perfecto para la propagación de infecciones.
Frente a esta situación, es interesante recordar que el 9 de mayo del 2005 el gobierno de la ciudad pautó una obra de remodelación con la empresa PlanObra S.A. bajo un presupuesto de $187.831. La obra se preveía finalizada dentro de un plazo de 45 días laborales pero terminó demorando más de 4 meses. Entre los trabajos a realizarse se encontraban la colocación de nuevo césped, árboles, arbustos y canteros, la implementación de sistemas de riego, la construcción de nuevos patios de juegos, rampas para discapacitados en los accesos y un balanceo en la iluminación general. El 23 de agosto se abandonan las obras sin concluir demostrando el carácter fraudulento de la licitación.
Es así como hoy, en lo que la Dirección General de Inversiones Públicas y Planeamiento considera como obra finalizada, tenemos muchas obras por terminar y otras tantas por comenzar para que por fin, la plaza sea de todos y para todos.
El incendio que se produjo a fines de marzo en la subestación de la empresa Edesur, provocó otro de los tantos apagones que padece el barrio. Cada vez que, ante el menor desperfecto, la luz desaparece, también lo hacen los funcionarios responsables de dar explicaciones. El apagón comenzó a las 23 horas del 26 de marzo y culminó recién el martes 28.
Los vecinos llamaron desesperados a la empresa solicitando la restitución del servicio, mientras que las respuestas de la concesionaria no podían asegurar cuando iba a volver la energía. En algunos casos, insinuaban que el corte se mantendría por varios días... lo que finalmente sucedió. La falta de suministro eléctrico conlleva, como es sabido, falta de higiene, ya que en los innumerables edificios de la zona no funcionaban las bombas de agua; faltaba líquido, por ejemplo, para hacer activar los sanitarios.
Los ascensores traían un inconveniente extra, ya que mujeres embarazadas, chicos y personas con dificultades de desplazamiento, se encontraban prácticamente aisladas en su propio hogar. A esta situación, ya de por si complicada, hay que agregar el mal funcionamiento de los semáforos, que vuelven al barrio intransitable y son causa de posibles accidentes. Con la falta de energía resultó imposible conservar alimentos en heladeras, ya que el corte se produjo en momentos en que las temperaturas oscilaban los 27 y 30 grados.
Frente a este estado de caos, los vecinos se organizaron y salieron a cortar las calles y avenidas cercanas, con sus cacerolas al grito de: "queremos luz ya!". El pedido fue tan fuerte y efectivo que incluso la policía debió retirarse ante la firme decisión vecinal. La lucha seguiría hasta que la empresa diera solución al apagón, lo cual no tardo en suceder ni bien las autoridades de Edesur se enteraron de la movida barrial. No tuvieron otra opción que extremar medidas para dar una pronta respuesta. En medio de aplausos por el triunfo obtenido, los vecinos convinieron en continuar en contacto para hacer frente a la cantidad de inconvenientes que afectan al barrio. Así, decidieron formar una comisión que lleve adelante la propuesta, y como primera medida, comenzaron por integrarse a la "Coordinadora del subte H".
El primer viaje en colectivo
Curiosidades del barrio...
El Colectivo, igual que dios, es argentino y el primer viaje registrado fue, justamente, hasta plaza Once.
Fue exactamente en 1928, cuando los taxis de Buenos Aires comenzaban a sentir la falta de pasajeros. A quién se le ocurrió la idea de poner en práctica el "taxi colectivo", no se sabe, lo cierto es que el 24 de septiembre de 1928 un grupo de taxistas al borde de la quiebra comenzaron a ofrecer a los gritos un viaje hasta a Plaza Once por 10 centavos y como el negocio fructificó se extendieron hasta Plaza de Mayo por 20 centavos, cuestión es que la gente se animó y comenzó a subir.
Para brindar mayor comodidad, ampliaron la capacidad de los coches y llevaban un pasajero junto al conductor y cuatro en la parte de atrás.
Con el tiempo, el vehículo creció. Fue pintado con alegres colores, inscribió en sus costados el nombre de su empresa fileteado y de cobrarse el boleto al descender se pasó a pagar al comienzo del recorrido.
Y así es como después de tantos años el colectivo sigue andando por nuestras calles...
Frente y dorso del segundo número de Qué lo parió.